Contesta tu WhatsApp
Responde precios, horarios, dirección y dudas comunes con la información que tú apruebas, en tu forma de hablar.
Empleados digitales para negocios de servicio
Instalamos un empleado digital que contesta tu WhatsApp y agenda solo, así sea la 1 a.m.



Tú estabas cerrando caja. Ella escribió tres veces y ya reservó en otro lado. Al día siguiente ves los mensajes y ninguna cita.
Tres mensajes, cero citas.
Mismo negocio, misma hora, mismo mensaje. La diferencia son cuatro segundos y una cita que sí entró a la agenda.
Respondido en 4 segundos, agendada a las 21:15.
Buenas noches, ¿tienen cupo mañana temprano?
SIN RESPONDER¿Hola? ¿Sigue disponible el horario?
SIN RESPONDERYa reservé en otro lado, gracias.
CITA PERDIDABuenos días, claro que sí, ¿a qué hora te sirve?
RESPONDISTE 11 HORAS DESPUÉSCada empleado tiene su color y sus horarios. El agente conoce quién atiende qué, quién está libre y cuánto dura cada servicio: reserva en el espacio que sí existe y manda el recordatorio.
Lo que tarda en contestar un mensaje a cualquier hora.
Contesta y agenda mientras tú cierras caja o duermes.
Responde precios, horarios, dirección y dudas comunes con la información que tú apruebas, en tu forma de hablar.
Ofrece los horarios libres de tu calendario, reserva ahí mismo y manda el recordatorio antes de la cita.
Avisa a quien estaba esperando cupo y llena el espacio que quedó libre en tu calendario.
Cuando el caso se sale de lo previsto te avisa con el resumen de la conversación y tú entras a cerrar.

Confirma la cita del día siguiente y libera el cupo para otro paciente si alguien cancela.

Agenda con el barbero que el cliente pide y avisa si ese horario ya no está libre.

Reserva la hora, cobra el abono y libera la cancha si el grupo no confirma.

Toma la reserva, confirma si hay mesa y guarda la de siempre para los frecuentes.
Deja de perder citas por no contestar a tiempo.
Tu WhatsApp responde solo y tú atiendes a quien ya está en la silla.
Media hora contigo: cuántos mensajes te llegan, en qué horarios y qué preguntan. Salimos con el número de citas que hoy se pierden.
Te mostramos qué va a contestar el empleado digital, qué no, y el precio mensual. Si no tiene sentido para tu volumen te lo decimos.
Conectamos tu WhatsApp y tu agenda, cargamos tus precios y horarios, y probamos con conversaciones reales antes de prender.
Las primeras semanas revisamos juntos las conversaciones y ajustamos respuestas. Si algo falla, respondemos el mismo día.
Si más adelante tu negocio necesita que el mismo empleado digital ayude con algo más, como cobros o reportes, lo vemos juntos cuando llegue el momento.
Es una suscripción mensual pensada para pesar menos que contratar a alguien más. El valor exacto depende del volumen de mensajes y de cuántas herramientas tuyas conectamos: agenda, cobros, lo que ya uses. Te lo decimos en la propuesta, sin letra menuda.
Alrededor de dos semanas desde que apruebas la propuesta, incluyendo pruebas con conversaciones reales antes de prenderlo.
Sirve si pierdes mensajes. Con una sola silla o un solo consultorio ya tiene sentido, porque el empleado digital trabaja en las horas en que tú no puedes contestar y se ajusta a las herramientas que ya usas, así sean sencillas.
No. Nosotros lo montamos y lo mantenemos. Tú lo ves funcionando desde el mismo WhatsApp que ya usas.
Cuando no entiende no improvisa: pasa la conversación a ti con el resumen. Y en las primeras semanas revisamos juntos lo que contestó para ajustarlo.
Sí, mes a mes, sin cláusula de permanencia. Preferimos que te quedes porque te sirve.
Veinte minutos por llamada o por WhatsApp: te decimos qué haría el empleado digital en tu negocio y cuánto costaría.